La Cuaresma del confinamiento en Cádiz (Diario de Cádiz)


Lee la noticia origina en Diario de Cádiz aquí



La Cuaresma cerró el pasado sábado de golpe y porrazo en la ciudad. La cadena de suspensiones y aplazamientos que se inició apenas días antes derivó el viernes en la suspensión de prácticamente todos los cultos que estaban desarrollándose o que iban a comenzar estos días (que son muchos) y finalizó el sábado cuando se oficializó que este año no habrá Semana Santa. Ni Cuaresma en su normal desarrollo. Pero en estos días, pese a tener las casas de hermandad plenamente cerradas siguiendo las directrices sanitarias y el decreto de estado de alarma del Gobierno, se siguen produciendo noticias y ocurriendo cosas alrededor de las hermandades en esta Cuaresma del confinamiento.
Altares instalados

Una de las estampas más curiosas que a día de hoy siguen pudiendo verse son las de los altares de cultos instalados en las iglesias, pese a que los cultos fueran suspendidos hace días. Eso ocurre, por ejemplo, en la parroquia de San Agustín con Humildad y Paciencia, o en La Palma con su hermandad. El devenir de los acontecimientos de la pasada semana sorprendió a estas dos corporaciones en pleno desarrollo de sus cultos cuaresmales, con sus imágenes titulares rodeadas de velas (y de corcho, curiosamente, en ambos casos) en el altar mayor de sus sedes canónicas. Y la suspensión de los cultos coincidió, prácticamente, con el estado de alarma y las limitaciones de movilidad ciudadana.


En ambos casos, a todo ello se unen las insistentes recomendaciones sanitarias, especialmente en lo relativo a guardar un metro de distancia entre las personas, lo que hace literalmente imposible que las dos hermandades puedan proceder a desmontar todos los elementos que han servido de exorno en sus altares, y mucho menos las imágenes titulares que se sitúan a una altura considerable. En el caso de Humildad y Paciencia, por ejemplo, se necesitan “al menos diez personas fuertes” para bajar al Cristo de Pimentel y trasladarlo a su capilla.



Altar de cultos de La Palma, aún instalado en la iglesia

Por tanto, los altares siguen montado en San Agustín y La palma, cuyas iglesias -además- se mantienen por ahora abiertas al culto.
Cuotas de salida

En las últimas horas se han extendido por las redes sociales y de comunicación una campaña iniciada por la web Cádiz Cofrade, en la que se solicita a los hermanos de las cofradías que a pesar de haberse suspendido la Semana Santa, abonen la cuota correspondiente a la salida procesional que cada corporación tenga establecida, como si fueran a salir las procesiones. “Cofrade, cuando pase todo saca tu control de salida”, reza el lema de la campaña, presente en las redes con la llamada “Yo ayudo a mi hermandad”.

Tal y como puso de relieve hace unos días en este periódico el presidente del Consejo, Juan Carlos Jurado, la decisión de no celebrar procesiones en Semana Santa lleva consigo un duro varapalo económico para unas hermandades que no recibirán los ingresos habituales para la Semana Santa pero que sí tendrán que hacer frente a la mayor parte de los gastos habituales, a expensas de saber cómo se resuelven los contratos con las bandas de música (que suelen comportar el importe más elevado de gastos de una salida).
Ayuda ante el estado de alarma

Las cofradías de la ciudad han decidido sumarse a la iniciativa del Ayuntamiento, por medio de Protección Civil, de ‘reclutar’ voluntarios para atender a las personas que lo necesiten en estos días de confinamiento en los domicilios. Esta acción va dirigida especialmente a las personas mayores, a las que se recomienda encarecidamente no salir de sus casas, y a las personas sin hogar.

El presidente del Consejo, Juan Carlos Jurado, ya ha comunicado a los responsables de Protección Civil, la disposición de las hermandades a colaborar en estas acciones de ayuda y atención que sean necesarias, para lo cual comenzará ahora el proceso de formación en voluntariado y en la adopción de las medidas sanitarias necesarias para llevar a cabo esta colaboración.
Otras campañas sociales

Más allá de la ayuda inmediata en esta epidemia del coronavirus, algunas hermandades siguen atendiendo llamadas de colaboración se podría decir que habituales. La más activa, en este sentido, es la hermandad del Perdón, que bajo la premisa “yo me quedo en casa… pero no con los brazos cruzados” ha procedido en los últimos días a entregar 600 litros de leche a la Fundación Virgen de Valvanuz para atender a las familias que acuden al centro de la calle Santiago (ante los retrasos en el suministro de víveres que ha ocasionado la epidemia y el estado de alerta), a solicitar la donación de sábanas, fundas de almohada y colchas individuales para atender a las personas sin hogar, o a solicitar donativos que pueden entregarse de manera telemática (a través de transferencia bancaria o de la plataforma Bizum) y que servirán para abastecer de alimentos a la Fundación Virgen de Valvanuz para la atención a las familias o para el servicio de comedor que atiende a diario.
Cultos telemáticos

La interrupción de la Cuaresma en los templos y en las calles, son muchas las hermandades que están desarrollando todo tipo de iniciativas para que la encomienda de la Iglesia de que este tiempo penitencial se siga viviendo con intensidad en los hogares tenga efecto. En este sentido, se están emitiendo cultos por redes sociales (como el triduo a San José, en la parroquia de extramuros), se están compartiendo los ejercicios de triduos y quinarios a través de la red social WhatsApp o se están dedicando rogativas a las imágenes titulares para el fin de esta epidemia (como la novena que la cofradía de Ecce-Homo inició días atrás).

La Cuaresma del confinamiento, por tanto, sigue su curso. Aunque en las calles no haya rastro de actividad y las casas de hermandad estén estos días cerradas a cal y canto.

Share:

0 comentarios