Joaquín Cortés: «Me he quedado con la miel en los labios de estrenarme con el Nazareno» (La Voz de Cádiz)



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RUBÉN LÓPEZ

Uno de los capataces más populares y conocidos de la ciudad de Cádiz es Joaquín Cortés. Miembro de la Junta de Gobierno de la hermandad del Despojado y responsable de su paso de misterio, Cortés no es ajeno a toda la crisis sanitaria que sigue azotando a la sociedad y que ha suspendido por este año los desfiles procesionales.

«Está siendo una Semana Santa difícil. Realmente tenemos puesta la cabeza más en otra cosa que en cofradías», reconoce el capataz. Cortés recuerda que «empezamos a trabajar mucho tiempo antes y todo se ha quedado a medio hacer. La verdad es que está siendo una Semana Santa algo triste».


Una situación que se veía venir desde hace tiempo y que relata así: «Cuando estábamos ensayando veíamos que esto avanzaba y la gente comenzaba a tener miedo de meterse debajo de un paso. Al final todo se ha suspendido como es lógico, pero es algo que se veía venir».


Una Semana Santa de 2020 que para Cortés iba a ser diferente e ilusionante. Además de ser capataz del Despojado, su estreno en el Jueves Santo iba a ser por todo lo alto con el paso de Jesús Nazareno de Santa María, Regidor Perpetuo de Cádiz. Algo que tendrá que esperar.

«Tenía puesta mucha ilusión en estrenarme con el Nazareno porque es la devoción de la ciudad. Le hemos dedicado mucho tiempo, ha sido un año intenso de trabajo con una hermandad que tiene mucha demanda de cargadores. Teníamos todos los ensayos listos y todo preparado, nos hemos quedado con la miel en los labios», apunta Cortés que mira al futuro: «Si la cofradía quiere nos estrenaremos el año que viene que lo afrontaremos con la misma ilusión y las ganas».
El valor del cargador gaditano

Hay confinamiento o no, lo que está claro es que la carga sigue siendo algo muy preciado en Cádiz. Una manera singular que hace distinta a la Semana Santa gaditana.


«Hay pocos lugares en la provincia de Cádiz que se carguen como en la capital. Creo que en Conil y en algunas cofradías de Barbate se carga como en Cádiz. Es una manera muy particular la que tenemos en Cádiz con cuatro palos, dos se cargan con un hombro y otros dos con el otro. Lo que más nos identifica son los cuatros manigueteros con las horquillas que marcan el paso y el andar del cargador. La horquilla es algo muy venerado en Cádiz», insiste Cortés.

Una manera de cargar que hace que el gaditano sea bien visto en ciudades vecinas. «Es cierto que el cargador gaditano está muy demandado en lugares como Jerez. Allí vamos también para cargar y se ve que se nos valora porque aquí en Cádiz la carga es muy sufrida y se cogen muchos kilos en un solo hombro. Ese poder de sacrificio hace que el cargador gaditano esté bien visto en otros lugares».

Valorado también en las propias hermandades. Y es que «en las cofradías se respeta mucho al cargador. Es de los puestos de la hermandad que más privilegio tiene porque llevan en sus hombros lo más importante de una cofradía que son los titulares».

Mirando al futuro, Joaquín Cortés espera que «todo se solucione, pedimos a Dios que así sea y nos vuelve a poner en el camino el año que viene con Jesús Despojado y Jesús Nazareno», concluye.

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