Las bandas confían en que haya un acuerdo con las cofradías (La Voz de Cádiz)



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ANA MENDOZA
Las formaciones esperan que pase esta situación de crisis sanitaria para fijar con las hermandades una solución que sea viable para ambas partes.

Las formaciones musicales que acompañan a las hermandades en Semana Santa se mantienen a la espera de que acabe la situación de alerta para poder tratar con las hermandades la incertidumbre surgida en torno al cumplimiento de los contratos a partir de la cancelación de las salidas procesionales.

Mucho se ha hablado desde que el pasado 14 de marzo las circunstancias sobrevenidas por la crisis sanitaria del coronavirus y la declaración del estado de alerta conllevaran la suspensión de la Semana Santa de Cádiz.

Desde entonces la preocupación por las consecuencias económicas que esto puede ocasionar a los distintos proveedores de las corporaciones ha ido en aumento. Y aunque en algunos casos como las cererías o floristerías sí existe unanimidad en que si se ha solicitado y servido el servicio se debe hacer frente a los pagos, la cuestión musical plantea sus discrepancias para los responsables de las corporaciones así como para los expertos en materia jurídica. Exponen que la no salida procesional se da por fuerza de causa mayor y en este sentido, ni las cofradías ni las propias formaciones habrían podido cumplir con el contrato establecido puesto que el Real Decreto 13/2020 prohibe entre otras cosas las reuniones y aglomeraciones.

Desde las bandas se argumenta que son también proveedores y que para poder realizar el acompañamiento musical junto a la hermandad en la jornada prevista hay muchos meses, días y horas de ensayo con los consiguientes gastos que ello acarrea. Y a eso hay que añadir otros pagos a los que tienen que hacer frente como el de uniformes, instrumentos o mantenimiento de los mismos. En cualquier caso, las formaciones musicales apelan al entendimiento y la buena voluntad de ambas partes para, una vez superada esta situación, poder llegar a un acuerdo satisfactorio que les permita mantener su actividad.


1. Javier Valle. Director Filarmónica de Conil

Javier Valle reconoce la preocupación que existe porque «para muchas de las bandas la Semana Santa es la mayor parte del sustento económico anual con el que pagan locales de ensayos, directores...».
En cuanto a la materialización de los contratos que en su día firmaron con las hermandades, Valle asegura que «algunas banda ha hecho comunicados renunciando a cobrar pero obviamente son bandas que tienen subvenciones de los ayuntamientos o son municipales. No todas las bandas tienen esas posibilidades y hay otras que aunque quisieran no pueden hacer lo mismo».

Pero a su vez el director de la Filarmónica de Conil admite que «la situación tampoco nos permite exigir nada a las hermandades. Son temas que tenemos que hablar directamente con ellas para exponerles nuestra realidad y ver también la de la hermandad e intentar llegar a un entendimiento con ella. Pero son cosas que hay que tratar individualmente con cada hermandad y lo primero ahora es que pase todo esto. Después nos sentaremos con el único ánimo de exponernos mutuamente la situación sin exigir nada ni hablar de cantidades sino llegar al acuerdo que se pueda llegar viendo las necesidades de cada banda y en lo que se pueda, arrimar el hombro ambas partes».

Con respecto a la posibilidad de que alguna banda pudiera no continuar su actividad Javier Valle indica que «hay bandas que si no ingresan dinero pueden desaparecer. Sobre todo aquellas que centran su actividad casi exclusivamente en la Semana Santa como las agrupaciones musicales y las de cornetas y tambores». Además explica que «la actuación es la punta de iceberg pero para yo hacer esa actuación hay meses de trabajo. Se debería considerar que las bandas son proveedores que sí que han hecho un trabajo previo a la salida. Cada banda tiene una situación distinta pero si no ingresáramos nada, sería grave».


2. Sergio Figueroa. Vicepresidente de la banda de Rosario de Cádiz

La reconocida banda Rosario de Cádiz cesó sus ensayos y toda actividad el pasado 12 de marzo. Sergio Figueroa explica que «la sensación que tenemos es agridulce. Esto, independientemente de lo que ocurre en la calle que es el verdadero problema, ya que este tema es secundario o terciario».

En lo respectivo a los contratos, Sergio comenta que «no sabemos cómo vamos a solucionar la historia porque no hemos hablado con ninguna hermandad así que esperaremos y resolveremos como podamos entre ambas partes».

El vicepresidente de Rosario coincide en la preparación que las formaciones realizan durante meses. «El contrato es un servicio concreto pero durante el año hay un trabajo y estaba finalizado a falta de culminar la temporada con la Semana Santa que es nuestro fuerte y que supone el 85% de los ingresos por lo menos en nuestro caso. Durante el año hay salidas extraordinarias y conciertos, pero no es lo mismo».

Además comenta cómo las propias formaciones tienen sus proveedores a los que tienen que responder. «Tengo bandas compañeras y muchas se encuentran desamparadas y el problema es que detrás tenemos proveedores, gastos de uniformes, instrumentos... Por eso vamos a intentar llegar a un acuerdo con todas las hermandades».

Figueroa advierte asimismo que «a los contratos no les daría validez ninguna porque el 100% de los contratos no se va a cobrar. Tendrá que ser un acuerdo para que ambas partes. Además, nosotros por ejemplo vamos a la Semana Santa de diferentes lugares y cada una es un mundo distinto. No sabemos cómo quedará la situación... y a día de hoy tampoco nos encontramos con ganas porque hay mucha más preocupación por lo que es la salud de las personas. Está todo en el aire y tal y como pase esto habrá que solucionarlo».

En cuanto a la posible desaparición de alguna formación, Sergio sostiene que «entiendo que las bandas están bien gestionadas pero cuando el ingreso no te llega evidentemente hay problema. Creo en la buena voluntad de ambas partes y llegaremos a un acuerdo. A lo mejor con un mínimo que la hermandad abone a la banda ésta ya puede pagar y subsistir. En nuestro caso llegaremos a un acuerdo con las hermandades. No creo que haya problema»

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3. Daniel Monter. Presidente de la banda Maestro Dueñas de El Puerto

El presidente de la formación portuense admite que la situación la viven «con mucha incertidumbre y miedo. Nosotros tenemos un convenio con el Ayuntamiento por el que ellos nos ceden el local y por otro lado el mayor gasto que tenemos es el director que entre seguros sociales y todo son 2.000 euros todos los meses». Daniel coincide en la importancia de la Semana Santa para seguir adelante. «El 80% de las bandas sobrevivimos gracias a ella. Todo lo que ganamos se reinvierte en la banda. Hicimos compras para esta Semana Santa que se nos han quedado colgadas: uniformes, la cuerda entera de tambores que es una inversión de 3.000 euros... todo eso está pedido y no tenemos dinero. Nos hace un roto muy grande».

El presidente de esta banda afirma que «determinaciones no tenemos ninguna. Para la hermandad es muy incómodo sin salir tener que pagar y moralmente a nosotros nos cuesta pedirlo. Necesitamos un poco más de tiempo para digerir esto y barajar las posibilidades. Ahora mismo estamos hablando entre nosotros y recabando información porque es un tema muy delicado para bandas y hermandades».

En cuanto a que peligre la continuidad de alguna formación Daniel comenta que «creo que sí que peligraría. Nosotros lo pasaríamos mal porque tenemos grandes gastos y los compromisos de compra que estaban cubiertos por la Semana Santa y como tampoco existe certidumbre de lo que va a pasar de aquí a seis meses, tampoco sabemos cuándo podremos volver a tocar».

Sobre el hecho de que alguna banda ya haya comunicado que no exigirá cantidad económica ninguna a las cofradías, Montero dice que «nosotros no podemos. Yo no voy a juzgar a ninguna banda. Estamos barajando todas las posibilidades, haciendo números. Si alguna puede pues moralmente es un acto bonito. Pero no puedo juzgarlo».

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