El Nazareno


 

Jueves Santo
Año de fundación: 1.500 aproximadamente
Casa de hermandad: Calle Santa María
Hermano mayor:
José Manuel Verdulla Otero
Capataces: Jorge Gómez Mateo (paso de misterio); Antonio Ramírez (paso de palio)
Nº de hermanos: 1500
Nº de penitentes:175 penitentes; 250 penitencia
Nº de pasos: 2
Nº cargadores: 55 cargadores (paso de misterio), 50 cargadores (paso de palio).
Distancia total del recorrido: 3,14 kilómetros
Duración recorrido: 9 horas y 10 minutos
Tiempo de paso: 45 minutos
Acompañamiento musical: Agrupación Musical Virgen de la Oliva de Vejer (Señor) y Banda de Música Maestro Enrique Galán de Rota (paso de palio).

Sede canónica
Iglesia conventual de Santa María (Calle Santa María). En el siglo XVII, Luis Ramírez levantó un templo de cajón con cabecera plana, que años después tuvo una ampliación resultando de ello una planta de cruz latina. Por ese tiempo (1616) se levantó la capilla a Jesús Nazareno, trazada por Alonso Vandelvira. La portada es de clara composición manierista. El altar mayor (1765) fue realizado por José Benítez y dorado por Lucio Barba. El retablo del Nazareno es de Gonzalo Pomar (1757). Las dependencias conventuales se centran en torno a un claustro levantado en 1631 por Gabriel del Valle y Juan de Cuadros, que presenta crujías organizadas en dos cuerpos, el bajo con arcos de medio punto sustentados por columnas toscanas, y el alto con vanos rectangulares en forma de balcón

Aunque no existe constancia de la fecha de fundación de la cofradía, se puede decir que ésta puede estar comprendida entre 1590 y 1594, ya que en un manuscrito existente de 1590, donde aparece una relación de las cofradías gaditanas no figura la de Jesús Nazareno, mientras que de 1594 sí existe un protocolo notarial donde, en una disposición testamentaria, Juan Gutiérrez desea ser enterrado a su muerte acompañado de las cofradías de la ciudad entre la que se encuentra la del Nazareno.

Inicialmente se instala la cofradía en el Convento de Nuestra Señora de los Remedios, que fundado en 1566 era la Casa Grande de la Comunidad Franciscana en la ciudad.


Aunque en su época de fundación las cofradías tenían un origen gremial, no parece que este fuera el caso de ésta, aunque sí existe desde el principio una gran vinculación con el colectivo de los escribanos, que fueron una constante en los cargos directivos y pertenecían en su totalidad a la Cofradía, por lo que pudieron perfectamente ser los que tuvieron la iniciativa de la fundación, no con un carácter gremial sino piadoso. Otros colectivos que también tuvieron vinculación con la corporación nazarena de Cádiz fueron el grupo nacional de los griegos, el colectivo de armenios de la ciudad, algunos cargos políticos y militares, y la Corporación Municipal.

De este periodo de fundación de la cofradía no existe apenas documentación, quizás motivado porque se perdiera en el saqueo anglo-holandés que sufrió la ciudad en 1596.

Pasado el trágico episodio de la Guerra Civil y el asalto del Convento en 1936, la postguerra trajo consigo un nuevo resurgir, cuyo dato más relevante se centra en la ratificación del título de Regidor Perpetuo de la Ciudad de Cádiz que fue constatado en el año 1942 y que el titular ostenta.

Nuestro Padre Jesús Nazareno

Durante largo tiempo la Imagen fue atribuida al pintor italiano establecido en Cádiz, Jácome Velardi, apuntándose como fecha posible de su realización los últimos años del siglo XVI. Dicha hipótesis fue descartada tras la restauración a la que fue sometida en 1996, por Constantino Rodríguez Méndez, durante la cual se descubrió en el interior de la cabeza del Nazareno un escrito en el que se podía leer la inscripción “Andrés C.”, revelándose así la verdadera autoría de Nuestro Padre Jesús Nazareno; Andrés de Castillejos.


María Santísima de los Dolores
Todo parece indicar que originariamente la Hermandad se fundó contando solo como Titular con la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Dicha situación se prolongó durante poco espacio de tiempo, puesto que se tiene constancia de que ya en 1616 se le rendía culto a nuestra Titular mariana, advocada en sus inicios con el nombre de Nuestra Señora de la Soledad.



La Hermandad contó durante sus primeros siglos de existencia con varias imágenes marianas. Se sabe que en 1756 el escultor genovés Antonio Molinari talló una de ellas, que fue sustituida por una nueva Imagen en 1759, obra de Benito de Hita y Castillo y con policromía de Andrés Nicolás de Rubira. Dicha Imagen fue bautizada con el nombre de Nuestra Señora de los Dolores, siendo a partir de entonces cuando se realizó el cambio definitivo de su antigua advocación.

La actual Virgen de los Dolores es obra del escultor gaditano Juan Luis Vasallo Parodi, quien la tallase en 1943.

Pasos procesionales
El paso sobre el que procesiona Nuestro Padre Jesús Nazareno es obra de Antonio Díaz Fernández, tallado en madera de cedro en 1989. La zona frontal del canasto está ocupada por el escudo de la cofradía, mientras que la sección trasera está presidida por el escudo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

Las cartelas laterales son de orfebrería. Las esquinas del canasto están ocupadas por las imágenes de los profetas Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, realizadas en madera oscura. Las patas siguen el diseño del anterior paso del Nazareno, siendo las mismas talladas y doradas. Las maniguetas, de madera de color oscuro, son obra de Juan Carlos García Díaz, de San Fernando (Cádiz), ejecutadas en 2003.

El paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno cuenta con cuatro angelotes de gran tamaño y bella factura, que se sitúan en las cuatro esquinas superiores, sobre el canasto. Se encuentran sujetando con sus manos los faroles de orfebrería, realizados por los talleres de Seco Velasco, a mediados del siglo pasado, que decoran los vértices del paso.


En la actualidad, se está procediendo a la realización de un nuevo paso de misterio en los talleres Hermanos Caballero. Éste, puramente rocalla, refleja el estilo marcado por la Hermandad.

El diseño del palio de la Virgen de los Dolores es obra del dibujante y artesano gaditano Antonio Accame Escassi, siendo ejecutado por Leopoldo Padilla entre 1949 y 1952 en malla de oro bordada en hilo del mismo material. La gloria del techo de palio recoge la imagen del Corazón de María atravesado por un puñal.

Los originalísimos diseños geométricos, de claro corte mudéjar, tanto de las bambalinas como del techo de palio, están inspirados en las yeserías dieciochescas que decoran la capilla del Nazareno.

Los respiraderos, realizados en plata por Jesús Domínguez entre 1961 y 1962, cuentan con medallones dorados de forma redonda en la parte central de cada una de sus secciones. Los varales, que están compuestos por diferentes motivos geométricos y alternan elementos dorados y plateados, al igual que los candelabros de cola y la peana, son obra de los talleres de Seco Velasco. Las jarras del paso de palio fueron ejecutadas por los talleres de Viuda de Villarreal en 1988.

La candelería que procesiona actualmente es obra de Manuel de los Ríos (1982). La cofradía la ha renovado gracias a las aportaciones desinteresadas de un grupo de hermanos y devotos.

Los trabajos fueron encargados a los talleres de Orfebrería Sanlúcar. Estas nuevas piezas de candelero están hechas en metal con un baño de plata, y en su base podemos encontrar en relieve el escudo de la Ciudad de Cádiz, la clásica representación del Dolor de María (el corazón atravesado por un puñal) y la Santa Cruz de Jerusalén, titular de la cofradía.

En 2015, la hermandad estrenó la restauración de la bambalina frontal del paso de María Santísima de los Dolores.


Hábito
En las secciones del Señor, túnicas y antifaces de raso morado, y capa blanca con la Cruz de Jerusalén en rojo y cíngulo amarillo. En las secciones de Virgen, túnicas de color guinda y capa y antifaz negro, todo de raso, con el escudo bordado en oro en el antifaz y en la capa en rojo la Cruz de Jerusalén, y cíngulo amarillo.

Recorrido