Vera-Cruz


                                 







Lunes Santo
Año de fundación: No hay datos exactos de su fundación, aunque se sabe que tuvo que ver fray Juan Navarro, fundador del convento de San Francisco. Los primeros estatutos se perdieron en el saqueo inglés de 1596.
Casa de hermandad: Calle Conde O'Relly, 5, bajo derecha
Hermano mayor: Emilio Bienvenido Pascual
Capataces: Benito Jodar (paso de misterio); Joaquín Cortés (paso de palio)
Nº de hermanos: 750
Nº de penitentes: 350
Nº de pasos: 2
Nº cargadores: 60 (paso de misterio), 70 (paso de palio)
Distancia total del recorrido: 2,1 kilómetros
Duración recorrido: 4 horas y 55 minutos
Tiempo de paso: 30 minutos
Acompañamiento musical: Capilla Musical 'Getsemaní' de Chiclana de la Frontera (Cruz de guía); Capilla Musical 'Lignum Crucis' de San Fernando (paso de misterio); Banda de Música 'Maestro Enrique Montero' de Chiclana de la Frontera (paso de palio)
Sede canónica:
Iglesia de San Francisco (Plaza de San Francisco). Obra de José Francisco Badaraco. De planta rectangular es de una sola nave, si bien la incorporación de capillas le dan un falso aspecto de templo de tres naves. La cubierta es de bóveda de medio cañón con lunetos y arcos fajones. Todas las bóvedas presentan decoración de yesería. El retablo mayor fue realizado en 1763 por Gonzalo Pomar y presenta una decoración a base de rocallas. Junto al templo se encuentra el convento (1566), con un claustro manierista de planta rectangular con columnas dóricas en su primer cuerpo y jónicas en la galería superior.

Historia
No es posible saber con precisión la fecha de fundación de la misma por falta de documentación, pero por las escrituras de adquisición de los terrenos para su Capilla propia en la Iglesia de San Francisco, así como de la Capilla del Sagrario contigua, podemos asegurar sin ningún género de dudas que ésta existía en 1566, año en el que se instala en Cádiz la comunidad franciscana. Tradicionalmente se ha venido atribuyendo la fundación de la Cofradía, al así mismo fundador del Convento, Fray Juan Navarro.



El día 22 de Julio del año 1569, ante el escribano público Jerónimo Valenzuela, la comunidad de frailes franciscanos cede a la Cofradía los terrenos que actualmente serían la Sacristía del Convento, para que la Cofradía construyese su Capilla, pero el día 22 de Julio de 1579 se firma ante el mismo escribano otra escritura por la que la comunidad cede a la Cofradía los terrenos que actualmente ocupa la Capilla. Documentos que posee la Hermandad.



Santísimo Cristo de la Vera Cruz.

La imagen del Santo Crucifijo de la Vera-Cruz, que en la actualidad venera la Hermandad como Titular no es la primitiva, ya que sustituye desde el año 1773 (fecha de su incorporación a la Cofradía) a otra efigie del Señor Crucificado. Esta antigua talla del Cristo, que aún conserva la corporación y que ha sido felizmente restaurada y puesta nuevamente en valor por la Empresa “Ars Nova” en 2016, parece estar asociada a un origen novohispano, y se halla realizada en papelón con acabado en óleo. Desde finales del citado año, este “Cristo indiano” ha vuelto a recibir Culto en la Iglesia de San Francisco, en la Capilla del Pilar, la antesacristía del Convento.


Con respecto a talla actual, en tiempos pretéritos se relacionó la paternidad artística de este crucificado a alguno de los grandes maestros napolitanos de la segunda mitad del setecientos, como podría ser Giuseppe Picano, Sanmartino, o los Vaccaro, por nombrar a los más destacados de ese período. Así lo apuntó en su día el Dr. José Crisanto López Jiménez, en sus conocidos estudios sobre "La Escultura Mediterránea". También otros estudiosos, como el Profesor González Isidoro siguieron en esa línea. Pero comparada la imagen con los crucificados napolitanos de esa época, vemos que tiene escasa relación tanto técnica como estilísticamente.

Tras su restauración en 1983, en donde se obtuvieron datos de suma importancia, con un detenido estudio, incluido el radiográfico, así como la comparación con otras imágenes de crucificados genoveses, estudiadas "in situ" en la ciudad de Génova y alrededores, han hecho variar radicalmente el rumbo de esas atribuciones. Así pues, hemos de hacer hincapié en la enorme similitud, tanto estructural como artística, la policromía a pulimento de matices verdosos, e incluso las dimensiones de la talla, con los crucificados genoveses de Antón María Maragliano y su taller, el gran "caposcuola" de la escultura lignea genovesa del setecientos. Nos encontramos evidentemente con una obra del entorno del célebre escultor genovés.

Todas estas suposiciones se han visto confirmadas con la localización de un Crucificado en la Ermita de Santa Lucía de la ciudad ligur de Savona, con la que el crucificado gaditano guarda una enorme relación. El esquema general, su composición, el sudario o la policromía, nos hablan del mismo autor, por ahora anónimo.

Nuestra Señora de la Soledad

En el asalto y saqueo al Convento de San Francisco en el mes de mayo de 1931, la Cofradía pierde gran número de enseres e imágenes, entre ellas a la Titular, Ntra. Señora de la Soledad. Tras la contienda civil, a partir de 1940, la Cofradía se reorganiza y saca a la calle un solo Paso (el estrenado en 1904) haciendo un gran esfuerzo económico con gran escasez de medios; en él se ubica al Crucificado y a sus pies una Dolorosa cedida existente en el Convento de Capuchinos.

En aquel momento se plantea como algo prioritario encargar la nueva Imagen de la Titular. Para ello la Junta de Gobierno comienza a realizar gestiones y contacta con varios escultores, entre ellos el gaditano Juan Luis Vassallo Parodi y José Rivera García. Pero meses más tarde se decide la Hermandad por el escultor Sebastián Santos Rojas, encargándole la nueva hechura de la Dolorosa en 1944.

La Dolorosa es de las primeras obras conocidas de esta temática del famoso artista natural de Higuera de la Sierra (Huelva). Es una talla de 160 cms. de altura realizada en madera de ciprés, con ojos y lágrimas de cristal y de candelero para ser vestida. Presenta la mirada baja y un dolor contenido, de belleza serena, que representa a una mujer en edad madura. Esta imagen de la Virgen, como ocurrió con la destruida, tenía como destino salir en el Paso de Palio, que se estrenó por aquellos años y sigue siendo el actual; entonado en negro con orfebrería plateada, en profuso estilo barroco.

Pasos procesionales

El paso del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, está realizado en estilo rococó por ser el estilo predominante en el entorno en el que se encuentra y el de la cofradía desde tiempos atrás. A continuación, se describe con detalle toda la iconografía riquísima de la que consta este Paso que lo hace único en la Semana Santa de Cádiz, teniendo toda ella una relación directa o muy estrecha con el origen al culto de la verdadera cruz. Con esta descripción, la hermandad de la Veracruz pretende que toda persona que contemple el Paso tenga una información clara a medida que le da la vuelta, del significado de cada relieve y de cada escultura de todo el conjunto iconográfico. Las cuatro tallas que van situadas en las esquinas del canasto son Santos relacionados con la pasión de Cristo. A excepción de la Magdalena, estos santos se hallan colocados bajo la cúpula de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, dando frente al baldaquino de Bernini.


El de la Virgen de la Soledad tiene canastilla de metal plateado, cincelado en el más puro estilo rocalla, inspirado en piezas del templo de San Juan de Dios. Los varales salomónicos (restaurados y plateados en 2003 por Ramos Espinosa) y respiraderos de pecho de paloma están realizados en los talleres de Seco Velasco (1946); el juego de jarras (1984) y candelabros (1993) son obra de Manuel de los Ríos, según diseño de José Miguel Sánchez Peña. La peana con media luna (2002), crestería (2010) y entrevarales (2011) están realizados por Ramos Espinosa.

El palio y el manto (1948) están bordados en plata en el taller de la gaditana Adela Medina “Gitanilla del Carmelo”, sobre terciopelo negro, fieles al dibujo de Aurora Mingo.

En 2015 estrena la imagen en plata de la Pura y Limpia Inmaculada Concepción para la entrecalle del paso de palio de Nuestra Señora de la Soledad, obra del orfebre Jesús Domínguez Machuca en 1997, donada por un hermano.

Hábito
Túnica de cola y antifaz de ruán negro. Cinturón ancho de esparto, calcetines y zapatos o sandalias negras en todas las secciones.


Recorrido